
Los motivos son varios: moda, política o religión, porque realmente se vean obligadas a llevarlo, o, como mantiene Olivier Roy, un importante experto francés en el islam, motu proprio como afirmación radical del islam y provocadora expresión de su identidad en la sociedad. Ha habido también menciones al hecho de que la cuarta parte de las usuarias del burka son mujeres francesas convertidas al islam, lo que significa que el asunto del velo no es exclusivamente un problema de integración.
La prohibición del burka en Francia no es única. En cualquier parte de Europa se ha preparado o implementado legislación parecida. El pasado mes de abril, miembros del parlamento nacional de Bélgica se unieron de todas las vertientes políticas y culturales (valones y flamencos, de izquierdas y de derechas) con el fin de llegar a un acuerdo para prohibir los velos que cubren el rostro por completo en autobuses, tiendas y calles. Mientras, su tambaleante coalición se desmoronaba por asuntos lingüísticos y de identidad. Durante el año pasado, también apareció la prohibición de llevar velos en las escuelas.
Protestas allende las fronteras europeas
En España, siguiendo el voto del senado de hace unas semanas, el gobierno socialista tiene que preparar ahora un proyecto de ley para prohibir el burka y presentarlo a la segunda Cámara del Parlamento. Nueve ciudades y comunidades de Cataluña, entre las que se incluye Barcelona, ya lo han prohibido. El alcalde socialista de la ciudad explicó que la decisión estaba relacionada con la seguridad y declaró que era necesario prohibir algo que “impide la identificación personal en cualquier espacio público”. La mayor parte de los musulmanes de nacionalidad española viven en Cataluña y la plataforma anti-inmigración de Cataluña tiene una clara oportunidad para ganar más votos en las elecciones autonómicas de otoño.
En Países Bajos, el popular de derechas Geert Wilders organizó una campaña de elecciones basada en la prohibición de los burkas y las mezquitas. En un cantón del norte de Suiza, Argovia, se ha llevado a cabo un llamamiento para prohibir en todo el país los velos que cubren el rostro por completo y en el estado austríaco de Oberösterreich (Alta Austria), el partido de derechas Freiheitliche Partei Österrecihs (Partido de la Libertad de Austria) no ha tenido éxito recientemente en su intento de promover una iniciativa parecida a nivel nacional. Sin embargo, existen también señales de protesta más allá de las fronteras europeas. En Australia un robo perpetrado supuestamente por un hombre que llevaba un burka ha hecho saltar la chispa del debate acerca de una prohibición entre los políticos liberales. En la provincia canadiense de Québec, el gobierno ha propuesto una ley para prohibir los velos que cubren el rostro por completo en todas las instituciones públicas.
Ausencia de debate sobre el burka en Alemania
Sin embargo, en Alemania las iniciativas en contra del burka, como aquellas promovidas por el antiguo gobernador del estado de Hesse, Roland Koch, miembro del partido conservador CDU (Unión Democrática Cristiana) y Silvana Koch-Merin, representante del FDP (Partido Democrático Liberal) en el Parlamento Europeo, no han conseguido apoyo ninguno. Una investigación previa llevada a cabo por el Parlamento Alemán, el Bundestag, reveló que una prohibición sería claramente anticonstitucional.
Bülent Ucar, catedrático de estudios religiosos islámicos y miembro de la Conferencia alemana sobre el Islam, declaró que no habrá debate sobre ello en Alemania. “Yo tampoco estoy de acuerdo con el velo, ya sea por motivos estéticos o religiosos”, afirma, “pero ¿necesitamos realmente una prohibición para un problema cuantitativamente tan marginal?”.
Ucar señala que tales prohibiciones lo único que consiguen es marginar más a los musulmanes. El que quiera liberar a las mujeres musulmanas debería obligarlas a recibir cursos de lengua y de formación profesional. Además, añade que el estado debería financiar la formación de imanes modernos ya que pueden justificar las prohibiciones mejor que cualquier figura de las autoridades alemanas y disuadir así a los fundamentalistas de la senda del extremismo.
Después de todo, los países occidentales no son los únicos que se encuentran enzarzados en estos conflictivos asuntos. En Turquía existe una estricta prohibición sobre los pañuelos en los colegios, universidades y edificios públicos. En Túnez a los funcionarios no les está permitido llevar niqabs. Y en Egipto, un país en el que la mayoría de las mujeres llevan pañuelo, el mayor cargo religioso del país ordenó el año pasado una prohibición sobre el uso de los velos de rostro completo por parte de las estudiantes y personal docente femenino de la Universidad Al-Azhar de El Cairo.
La explicación ofrecida por el recientemente fallecido Grand Sheikh Mohammed Sayed Tantawi, es tan sencilla como correcta: “El niqab es una tradición y no tiene nada que ver con la religión”.

Esta mujer musulmana lleva un hijab. El tradicional pañuelo islámico deja el rostro al descubierto, pero pelo, orejas, garganta y, en la mayoría de los casos, hombros permanecen cubiertos. El hijab lo llevan mujeres musulmanas por todo el mundo.

Esta mujer observa a través de un chador, el tradicional velo utilizado en Irán. El chador es un manto de cuerpo completo. En la mayoría de los casos es de color oscuro. Sin embargo, muchas mujeres están cambiando el tradicional chador por una capa hasta los tobillos y un pañuelo.
Continuación del artículo ¿Provocación religiosa o un derecho de la mujer? (I)
Traducción de la segunda parte de la noticia publicada en SpiegelOnline el 19 de julio de 2010.

7 comentarios:
Creo que la opinión más ecuánime es la del alemán Bülent Ucar: ¿necesitamos realmente una prohibición para un problema cuantitativamente tan marginal?”. Si queremos ayudar al mundo musulmán a que camine por la senda del progreso (en todos los órdenes) debemos evitar las prohibiciones de sus costumbres. Sólo así contibuiremos a que el mundo islámico capte la siguiente idea: la permisividad y el respeto hacia los deseos de todo ciudadano (sea de la religión que sea), siempre que no atente contra las libertades de los demás, es el único camino hacia el progreso. Si desapareciera la imposición (por motivos religiosos) de usar prendas para cubrir el rostro y la cabeza, estoy convencido de que la mujer musulmana iría despojándose espontáneamente de dichas prendas.
Podemos plantearnos, ¿LO hacen libremente? ¿Por qué se prohiben determinados símbolos religiosos y no otros?
Saludos,
Jorge Juan
Yo aún diría más: ¿pretendemos que Europa siga siendo un espacio donde predomine el cristianismo sobre el resto de religiones?
Un saludo Jorge
Pues si, es el mismo miedo por el cual determinado grupo de gente no quiere que entre Turquía, una postura que reflejan José María Gil-Robles, ex-presidente del Parlamento Europeo, o Dennis Mcshane, diputado británico laborista, que tienen miedo a la entrada de Turquía por miedo a que Europa se transforme en un nuevo Imperio Otomano.
La libertad religiosa empieza porque ninguna religión ostente una posición de privilegio.
saludos,
Jorge Juan
Creo que ahora mismo que todas las religiones ocupen la misma posición de importancia en Europa es una utopía como las de Saramago. Creo personalmente que los estados que mezclen religión y política no deben formar parte de la Unión Europea.
Desgraciadamente es así, son pocos países europeos donde eso no se mezcle.
¿Y los Europeos convertidos al Islam? Los echamos de Europa y asi .. un bulto menos ¿No?
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